
El
Libro de las invasiones describe a Midhir, uno de los Tuatha Dé Danann, como señor del
Sídh ( túmulo del mundo de los muertos) de Bregleith. Una leyenda sobre Midhir gira entorno a su amor por una joven mortal, Etain. Este amor provoca los celos de la esposa de Midhir, Fuamnach, que hechiza a la joven, convirtiéndola primero en un estanque de agua y, después, en una mosca púrpura. Aunque Etain es mortal, posee ciertos poderes sobrenaturales, incluso cuando está transformada. Ella puede tararearle una canción a Midhir para que se duerma y puede avisarle cuando se aproxima el enemigo. Fuamnach envía un viento mágico que arrastra consigo a Etain, pero Oenghus, dios del amor, la rescata y la esconde en su palacio en el río Boyne. El poder de Oenghus es tan grande que puede anular, en parte, la maldición y Etain recobra su forma humana de la noche a la mañana. Pero posteriormente, la desventurada joven es de nuevo arrastrada por el viento y esta etapa de su vida termina cuando cae en la copa de vino que está sobre la mesa junto a la esposa del héroe del Ulster, Edar. Ésta bebe el vino, y da a luz a Etain, que vuelve a comenzar una nueva vida aunque en realidad tiene mil años.
Midhir ha seguido buscando a Etain durante ese periodo de mil años. Cuando por fin la descubre, ella es una mujer adulta, casada con el rey de Irlanda. El dios logra que vuelva con él por medio de la magia, ingeniándoselas para arrancarle un beso, que hace que Etain lo recuerde y lo vuelva a amar una vez más. Midhir escapa con su amor, convertidos ambos en cisnes.